
¡Qué bien me sienta ese aire de mar! Pero me sienta mucho mejor si estoy con ella.
Detrás de una palabra, hay más que tinta. Detrás de cada palabra hay un sentimiento, una sonrisa, a veces también una lágrima. Un escalofrío, un 'te quiero', un 'hasta pronto', a veces lamentablemente un 'hasta nunca'. Detrás de cada palabra hay horas en blanco, minutos de intensa inspiración, sábanas repletas de insomnio, momentos que se niegan a ser obviados. La escritura es el movimiento más bello de la mano, en tiempos de disparos, navajas, maltratos y violencia.